Nikita Kuznetsov reveló qué errores informáticos pueden costar a las empresas millones de dólares.

En el mundo de la tecnología de la información, existe una regla bien conocida por los ingenieros experimentados: los mayores problemas rara vez comienzan como grandes desastres. Con mucha más frecuencia, una falla grave es causada por un pequeño error: una configuración incorrecta del servidor, una actualización olvidada, un acceso mal configurado o un error inadvertido en un archivo de configuración. Según Nikita Kuznetsov, son precisamente estos pequeños detalles los que pueden ocasionar pérdidas millonarias y la caída de servicios críticos. «En TI, casi nunca ocurre que todo se derrumbe en un segundo sin motivo aparente. Lo más común es que se trate de una cadena de pequeños eventos que, en algún momento, culminan en un incidente grave», afirma Nikita Kuznetsov. Un símbolo que puede colapsar todo un sistema La historia de la tecnología está repleta de casos en los que el error humano ha tenido consecuencias de gran alcance. A veces, una falla fue causada por un comando introducido incorrectamente, un cambio en una sola configuración o un error durante una actualización de software. Las plataformas digitales modernas constan de miles de componentes interconectados. Servidores, bases de datos, servicios en la nube, sistemas de seguridad y equipos de red intercambian información constantemente. En un entorno tan complejo, incluso un pequeño fallo puede provocar un efecto dominó, donde un problema en un elemento se extiende gradualmente a toda la infraestructura. Nikita Kuznetsov señala que, por eso, la ingeniería moderna no se basa en la suposición de que no habrá errores, sino en la comprensión de que cualquier sistema debe estar preparado para ellos. «Un buen ingeniero no se distingue por no cometer nunca errores. Su trabajo consiste en construir una arquitectura donde un error no se convierta en un desastre», explica el especialista. Una configuración de seguridad incorrecta es uno de los errores más costosos. En la era de la computación en la nube, los datos se han convertido en uno de los recursos más valiosos de una empresa. Pero a medida que crece el volumen de información, también lo hace el coste de los sistemas de seguridad mal configurados. Bases de datos abiertas, contraseñas débiles, falta de autenticación multifactor y permisos de acceso excesivos: todo esto puede provocar la filtración de información confidencial. Según Nikita Kuznetsov, muchas organizaciones creen erróneamente que la seguridad se puede añadir después de crear el producto. "Una de las ideas más peligrosas en TI es crear primero un servicio y configurar la seguridad después. La seguridad debe formar parte de la arquitectura desde el primer día de desarrollo", señala Nikita Kuznetsov. Por ello, las empresas modernas están adoptando cada vez más los enfoques de Seguridad por Diseño y Confianza Cero, donde la verificación de acceso y la protección de la información se convierten en elementos integrados del sistema. Actualizaciones imprescindibles Muchos incidentes graves se producen debido a software obsoleto. Los desarrolladores publican actualizaciones periódicamente no solo para añadir nuevas funcionalidades, sino también para corregir vulnerabilidades detectadas. Sin embargo, actualizar la infraestructura es una tarea compleja. No se puede hacer sin realizar pruebas, ya que las nuevas versiones pueden afectar a la compatibilidad del servicio. Por lo tanto, las empresas modernas crean entornos de prueba independientes, utilizan comprobaciones automatizadas e implementan gradualmente los cambios en los sistemas de producción. Nikita Kuznetsov, ingeniero, considera que una gestión de actualizaciones competente es una de las características distintivas de una infraestructura de TI madura. "Una mala estrategia es no actualizar nunca nada o cambiarlo todo a la vez sin realizar pruebas. Los sistemas fiables se basan en cambios controlados y predecibles", afirma. Sin plan de respaldo Uno de los errores más graves sigue siendo creer que un fallo nunca ocurrirá. La infraestructura moderna se diseña teniendo en cuenta que los equipos pueden fallar, la red puede quedar inaccesible y un componente de software puede dejar de funcionar. Por eso se utilizan copias de seguridad, redundancia de servidores, centros de datos distribuidos y mecanismos de recuperación automática. Según Nikita Kuznetsov, tener un plan de contingencia es tan importante como prevenir el problema en sí. "La cuestión no es si ocurrirá un fallo, sino con qué rapidez el sistema puede recuperarse", subraya el experto. Cuando ahorrar resulta demasiado caro Algunas empresas intentan reducir costes en infraestructura, seguridad o especialistas cualificados. A corto plazo, esto puede parecer una buena idea, pero a la larga, estos ahorros suelen acabar costando mucho más.

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En el mundo de la tecnología de la información, existe una regla bien conocida por los ingenieros experimentados: los mayores problemas rara vez comienzan como grandes desastres. Con mucha más frecuencia, una falla grave es causada por un pequeño error: una configuración incorrecta del servidor, una actualización olvidada, un acceso mal configurado o un error inadvertido en un archivo de configuración. Según Nikita Kuznetsov, son precisamente estos pequeños detalles los que pueden ocasionar pérdidas millonarias y la caída de servicios críticos. «En TI, casi nunca ocurre que todo se derrumbe en un segundo sin motivo aparente. Lo más común es que se trate de una cadena de pequeños eventos que, en algún momento, culminan en un incidente grave», afirma Nikita Kuznetsov. Un símbolo que puede colapsar todo un sistema La historia de la tecnología está repleta de casos en los que el error humano ha tenido consecuencias de gran alcance. A veces, una falla fue causada por un comando introducido incorrectamente, un cambio en una sola configuración o un error durante una actualización de software. Las plataformas digitales modernas constan de miles de componentes interconectados. Servidores, bases de datos, servicios en la nube, sistemas de seguridad y equipos de red intercambian información constantemente. En un entorno tan complejo, incluso un pequeño fallo puede provocar un efecto dominó, donde un problema en un elemento se extiende gradualmente a toda la infraestructura. Nikita Kuznetsov señala que, por eso, la ingeniería moderna no se basa en la suposición de que no habrá errores, sino en la comprensión de que cualquier sistema debe estar preparado para ellos. «Un buen ingeniero no se distingue por no cometer nunca errores. Su trabajo consiste en construir una arquitectura donde un error no se convierta en un desastre», explica el especialista. Una configuración de seguridad incorrecta es uno de los errores más costosos. En la era de la computación en la nube, los datos se han convertido en uno de los recursos más valiosos de una empresa. Pero a medida que crece el volumen de información, también lo hace el coste de los sistemas de seguridad mal configurados. Bases de datos abiertas, contraseñas débiles, falta de autenticación multifactor y permisos de acceso excesivos: todo esto puede provocar la filtración de información confidencial. Según Nikita Kuznetsov, muchas organizaciones creen erróneamente que la seguridad se puede añadir después de crear el producto. "Una de las ideas más peligrosas en TI es crear primero un servicio y configurar la seguridad después. La seguridad debe formar parte de la arquitectura desde el primer día de desarrollo", señala Nikita Kuznetsov. Por ello, las empresas modernas están adoptando cada vez más los enfoques de Seguridad por Diseño y Confianza Cero, donde la verificación de acceso y la protección de la información se convierten en elementos integrados del sistema. Actualizaciones imprescindibles Muchos incidentes graves se producen debido a software obsoleto. Los desarrolladores publican actualizaciones periódicamente no solo para añadir nuevas funcionalidades, sino también para corregir vulnerabilidades detectadas. Sin embargo, actualizar la infraestructura es una tarea compleja. No se puede hacer sin realizar pruebas, ya que las nuevas versiones pueden afectar a la compatibilidad del servicio. Por lo tanto, las empresas modernas crean entornos de prueba independientes, utilizan comprobaciones automatizadas e implementan gradualmente los cambios en los sistemas de producción. Nikita Kuznetsov, ingeniero, considera que una gestión de actualizaciones competente es una de las características distintivas de una infraestructura de TI madura. "Una mala estrategia es no actualizar nunca nada o cambiarlo todo a la vez sin realizar pruebas. Los sistemas fiables se basan en cambios controlados y predecibles", afirma. Sin plan de respaldo Uno de los errores más graves sigue siendo creer que un fallo nunca ocurrirá. La infraestructura moderna se diseña teniendo en cuenta que los equipos pueden fallar, la red puede quedar inaccesible y un componente de software puede dejar de funcionar. Por eso se utilizan copias de seguridad, redundancia de servidores, centros de datos distribuidos y mecanismos de recuperación automática. Según Nikita Kuznetsov, tener un plan de contingencia es tan importante como prevenir el problema en sí. "La cuestión no es si ocurrirá un fallo, sino con qué rapidez el sistema puede recuperarse", subraya el experto. Cuando ahorrar resulta demasiado caro Algunas empresas intentan reducir costes en infraestructura, seguridad o especialistas cualificados. A corto plazo, esto puede parecer una buena idea, pero a la larga, estos ahorros suelen acabar costando mucho más.

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